viernes, 28 de junio de 2013

Carta a una maestra


CARTA A UNA MAESTRA

Desde hace siglos los pedagogos han hablado con mucha claridad sobre la reforma de la educación y las pautas según las cuales debía enfocarse para dar los buenos frutos que se esperan de ella. Lo malo del caso es que sus voces suenan en el desierto, puesto que se quedan en la esfera teórica y no consiguen informar la práctica educacional. La escuela se ha mostrado siempre muy reacia a las innovaciones y a una mejora de la labor educativa. Sin temor a equivocarnos podemos decir que la práctica educacional lleva, cuando menos, dos siglos de retraso respecto de la teoría pedagógica.

Para convencernos de ello basta recorrer con una rápida mirada los planes de estudio, métodos e ideales pedagógicos que regulan el quehacer educativo de tantos colegios y escuelas: encontramos en ellos el memorismo, el adoctrinamiento, el intelectualismo, la falta de funcionalismo, la competitividad, un desconocimiento de la psicología infantil y a veces una disciplina tan severa como artificiosa. Milani se nos presenta como un pedagogo sensible, concienciado de los problemas sociales que atañen a los más desfavorecidos. Nos ofrece una utopía creadora basada en la fuerza transformadora de la palabra. Admite que con la palabra, los pobres serán capaces de elaborar una nueva cultura y de construir una nueva sociedad. Esta fue su hipótesis y el reto a lograr.

Es una carta extensa, escrita por ocho chicos de la Escuela de Barbiana, donde cada uno de los párrafos trata de diferentes aspectos que les preocupan, o puntos de los cuales quieren dejar constancia.

La Educación en Barbiana era individualizada y adecuada a las características de cada alumno, estableciendo preferencias por aquellos con menos recursos intelectuales. Permanecía abierta doce horas al día (frente a la media jornada de la educación tradicional), durante todos los días del año. Gracias a este carácter continuo, el feed-back que se establecía entre educador y educando potenciaban la búsqueda de la alegría del saber. Milani quiso que su escuela fomentara las actitudes comunitarias en el uso de los materiales y en sus actividades, como la relación de maestros que ejercían los mayores con los pequeños. Centraban sus esfuerzos en la equiparación, en la justicia con los débiles, aquellos más desvalidos a quien hay que apoyar, defendiendo la idea de que los problemas comunes deben ser resueltos por el colectivo. A nivel conceptual basaban sus enseñanzas en las lenguas y la escritura, ya que, según esgrimían, hacían posible la expresión de la cultura, los viajes y la comunicación humana. Su principal soporte educativo era el periódico, recurso utilizado para el conocimiento humanístico y para ejercer el espíritu crítico, que junto con la sinceridad eran considerados valores fundamentales. Los talleres con trabajos manuales y artísticos, así como la observación de la naturaleza eran otras de las actividades formativas de la escuela de Barbiana.

Milani se encontraba inmerso en la corriente pedagógica personalista, y esto influyó decisivamente en su modelo de escuela. Para esta corriente el valor máximo radica en la persona, única e irrepetible; y sus diferentes teorías y prácticas personalistas tienen en común la educación activa e individualizada y una socialización comunitaria. Concretamente, Milani pretendía suplir las deficiencias familiares y escolares con la escuela a tiempo completo de Barbiana.es momento de  permitir que se fundamente la educación en los pilares primordiales de la convivencia cotidiana, permitir a los estudiantes que desarrollen el autodidactismo, establecer líneas de actuación modernas y eficaces que sean capaces de incidir en la evolución social, y que probablemente darían salida a muchos de los problemas a los que actualmente nos enfrentamos, y de los que no somos capaces de obtener respuestas.

2 comentarios:

  1. Lectura muestra los diferentes puntos de vista de como enseñar,presenta a una maestra que solo impone y por otro lado al maestro motivador,que es lo que falta hoy en día ese maestro que haga que el alumno dese aprender y no reprima al niño para que se exprese.

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  2. Solamente agregas el resumen, pero me gustaría conocer la conclusión con tus reflexiones.

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